lo envidio.
lo acepto.
smith
Eos, la aurora
súper–entrada
razón suficiente
escrito en clave
cada uno a lo suyo
detrás de ti, el espejo
M83: Saturday = Youth
formas abanicadas, repetidas,
un icosaedro en vez de estrella.
recuerdo – recuerdo muy antiguo
titánica labor... ¡empacar pétalos!
todas las bondades del software libre
oh, that’s tender. I wish I had someone
esta hoja se convirtió en mi confesionario
resulta que no me tengo a mucho, justo ahora
la solución a todos los problemas, el problema
claro, claro. Yo no podría haberlo dicho mejor.
hemisferio de Orión – hemisferio del Escorpión
"esto no es una referencia a Magritte" ...en cadável
¿darían los mártires las vidas de sus seres amados?
sí, (...) se ha convertido en una especie de devoción
¿sabes? el otro día, recordando, saboreé una imagen.
(...) así que uno diga, 'ush, qué man tan conceptual' (...)
gamerman90...google buckethead and all will be revieled
y, a partir de este punto, tengo problemas con mi subjetividad.
creo que desde que entré a la Universidad, ya no me odio tanto.
y ahora, a eliminar (casi) todo rastro que pueda haber dejado atrás.
la verdadera comprensión propia no se logra a través de la banda ancha
(...) es que en serio, ¿qué tendría de interesante ser un completo antisocial? (...)
me encontré mirando BMWs sin la más mínima codicia, sólo porque me parecen bonitos...
Tautou takes pictures of each reporter who interviews her and keeps them in a scrapbook.
Their name provides support for their mission, because it refers to a drug that does not work, i.e. its effects are only psychological. (de Placebo)
Galeano
Antakli
Acuna
Trío
la influencia
la influencia
los árboles.
el quiz de los árboles.
bueno.
esa es toda una revelación.
What’s the meaning of this?
Oh, it's a pronoun
¡todo se sabía!
todo.
todo se sabía desde un principio.
gibberish.
puedo desecharla, pero no lo hago.
Y,
veo que ese intento de ayuda también fracasó.
si es que fue un intento de ayuda.
eso prueba que algunas imágenes sí permanecen
(recuerdos)
eugenesia.
por lo visto, eso de la sangre limpia lleva siempre a lo mismo.
(the crimson rivers)
– ¡A mí me gustaba mucho el ED! ¡Aprendí muchísimo contigo!
– A mí también me gustaban esas reuniones –coincidió Luna–. Era lo más parecido a tener amigos.
– ¡Muchas gracias, profesora! –decía el profesor Flitwick con su aguda vocecilla–. Me habría librado yo mismo de las bengalas, por supuesto, pero no estaba seguro de si tenía autoridad para hacerlo.
– Pero tú no tuviste la culpa –se indignó Dula. ¿Qué podías hacer si el vendedor del departamento de lámparas dejó los cables por el suelo?
– Eso mismo me dijo mi madre.
– Si de distinguirlos se trata, la definición de Harry es la más clara –opinó Ron–. Si nos encontramos a uno en un callejón oscuro, nos limitamos a echarle un vistazo para ver si es sólido, y punto. No le preguntamos: «Disculpe, ¿es usted la huella de un difunto?»
B. ¿Es necedad amar?
R. No es gran prudencia.
B. Metafísico estáis.
R. Es que no como.
– Están muertos –se dijo con firmeza–. Están muertos y volver a oír el eco de su voz no los traerá a la vida. Será mejor que me controle si quiero la copa de quidditch.
Se puso en pie, se metió en la boca el último pedazo de chocolate y volvió hacia la torre de Gryffindor.
(...) Con éstos iba ensartando otros disparates, todos al modo de los que sus libros le habían enseñado, imitando en cuanto podía su lenguaje. Con esto, caminaba tan despacio, y el sol entraba tan apriesa y con tanto ardor, que fuera bastante a derretirle los sesos, si algunos tuviera.
– Si hubieras leído mi informe sabrías que la expresión es «armas de fuego» –respondió el señor Weasley fríamente–. Y me temo que si buscas información sobre motocicletas tendrás que esperar, porque ahora estamos muy ocupados. –Bajó la voz y dijo–: A ver si puedes salir antes de las siete; Molly va a hacer albóndigas.
(...) Y además, verlos rodeados de esas otras caras sonrientes... Benjy Fenwick, al que habían encontrado hecho pedazos, y Gideon Prewett, que había muerto como un héroe, y los Longbottom, a los que habían torturado hasta la locura... Todos condenados a saludar alegremente con la mano desde la fotografía, sin saber que estaban destinados a morir... Quizá Moody lo encontrara interesante, pero a Harry le resultaba inquietante.
[first lines]
Captain Dahmane: We'll touch base in two hours.
Policeman: Wich way do we go?
Captain Dahmane: There. Okay? See you later, guys.
[looks at Niemans]
Captain Dahmane: Can I help you?
Pierre Niemans: Got a light?
Captain Dahmane: Who let you through?
Pierre Niemans: Your men. Commissioner Pierre Niemans.
Los profesores tenían prohibido mencionar la entrevista según el Decreto de Enseñanza n.° 26, por supuesto, pero aun así encontraron formas de expresar lo que opinaban de ella. La profesora Sprout concedió veinte puntos a Gryffindor cuando Harry le acercó una regadera; el profesor Flitwick le puso una caja de ratones de azúcar chillones en las manos al finalizar la clase de Encantamientos, y luego dijo «¡Chissst!» y se alejó a toda prisa; y la profesora Trelawney lloró como una histérica durante la clase de Adivinación y anunció a la desconcertada clase, y a la profesora Umbridge, que la contemplaba con gesto de desaprobación, que no era cierto que Harry moriría prematuramente, sino que llegaría a ser muy viejo, se convertiría en ministro de Magia y tendría doce hijos.
– ¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere no ponga, cuando llegue a contar esta mi primera salidad tan de mañana, desta manera?: «Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus harpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora, que, dejando la blanda cama del celoso marido, por las puertas y balcones del manchego horizonte a los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante, y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel».
Y era la verdad que por él caminaba.
La niña levantó la bici del suelo y, mientras entraba por la puerta, preguntó:
– ¿Usted vive aquí?
– En el cuarto piso. Me llamo Moritz Nape. Puedes hablarme de tú.
– Yo me llamo Cordula.
– Cor–du–la – silabeó Moritz–. Bonito nombre.
– Pero Axelotto me llaman Dula –contestó la niña, enfadada.
– ¿Qué dices de Lotto?
– Axel y Otto. Mis hermanos. Lo destrozan todo. Hasta mi nombre. Cordula es mucho más bonito que Dula.
– Dula también me gusta.Suena tan redondo, tan gracioso...
Ella le lanzó una mirada sombría.
– Pues algunas veces no me hace gracia; puedes creerme, señor Nape... Y, además, yo no soy redonda.
El director echó para atrás el respaldo de su butaca.
– Bueno. Dígame usted lo que estoy pensado ahora.
Moritz se concentró. Olfateó con toda su fuerza al director.
– Varias cosas. Piensa que se está fumando el pitillo número veinte, y que debería dejar de fumar; que tiene en frente a un joven tonto que se cree algo, pero que no es más que un impostor; que sus zapatos le vienen pequeños; que hizo bien en echarles una bronca a sus directores adjuntos, porque no se esfuerzan. ¡Pero no tiene usted razón! Lo que pasa es que está usted de mal humor porque le aprieta el zapato, porque ha dormido poco, porque en esta casa hay un ambiente de malestar que usted no consigue remediar...
La señorita Liane estaba pálida.
El director dijo:
– Eso que está diciendo es muy fuerte.
El inspector de policía preguntó, guiñando el ojo:
– Fuerte, pero... ¿cierto?
– Cierto –gruñó el director. Moritz olió lo ofendido que estaba.
El inspector tocó a Moritz en la espalda.
– Entonces usted es nuestro hombre, señor Nape.
Child, you have branches in your hair,
been moaning, quiet his small voice
been living a steady low hand or knife
aaaah...
Child, remove the dirt from your cheeks,
turning clinging vines into brick walls,
I hear mumbling but I'm deaf and dumb,
so I bite my tongue and swallow its sickness...
Though you're definitely the best and I wouldn't mind
Come hold my hand,
it's enough, it's enough,
your reflection is me,
stick around, stick around,
come hold my hand,
it's enough, it's enough,
your reflection is me,
stick around, stick around,
come hold my hand,
it's enough, it's enough,
your reflection is me,
stick around, stick around...
(Come, come, come, and it's all closer)
aaaah...
Entre los dedos de O'Brien había aparecido un recorte de periódico que pasó ante la vista de Winston durante unos cinco segundos. Era una foto de periódico y no podía dudarse cuál. Sí, era la fotografía; otro ejemplar del retrato de Jones, Aaronson y Rutherford en el acto del Partido celebrado en Nueva York, aquella foto que Winston había descubierto por casualidad once años antes y había destruido en seguida. Y ahora había vuelto a verla. Sólo unos instantes, pero estaba seguro de haberla visto otra vez. Hizo un desesperado esfuerzo por incorporarse. Pero era imposible moverse ni siquiera un centímetro. Había olvidado hasta la existencia de la amenazadora palanca. Sólo quería volver a coger la fotografía, o por lo menos verla más tiempo.
–¡Existe! –gritó.
– No –dijo O'Brien.
Cruzó la estancia. En la pared de enfrente había un «agujero de la memoria». O'Brien levantó la rejilla. El pedazo de papel salió dando vueltas en el torbellino de aire caliente y se deshizo en una fugaz llama. O'Brien volvió junto a Winston.
– Cenizas –dijo–. Ni siquiera cenizas identificables. Polvo. Nunca ha existido.
– ¡Pero existió! ¡Existe! Sí, existe en la memoria. Lo recuerdo. Y tú también lo recuerdas.
– Yo no lo recuerdo –dijo O'Brien.
Winston se desanimó. Aquello era doblepensar. Sintió un mortal desamparo. Si hubiera estado seguro de que O'Brien mentía, se habría quedado tranquilo. Pero era muy posible que O'Brien hubiera olvidado de verdad la fotografía. Y en ese caso habría olvidado ya su negativa de haberla recordado y también habría olvidado el acto de olvidarlo. ¿Cómo podía uno estar seguro de que todo esto no era más que un truco? Quizás aquella demencial dislocación de los pensamientos pudiera tener una realidad efectiva. Eso era lo que más desanimaba a Winston.
VIVO CON MIEDO. VIVO CON MUCHO, MUCHO, MUCHÍSIMO MIEDO JUSTO AHORA Y NO SÉ POR QUÉ.
JUSTO AHORA. MUCHO MIEDO. SIN RAZÓN, POR AHORA, ES ALGO INJUSTIFICADO. TENGO GANAS DE TEMBLAR, Y DE HACER ALGO MÁS, PERO AÚN NO SÉ LO QUE ES.
ESPERO QUE SEA CUESTIÓN DE TIEMPOO
ONCE WE WERE